El rol del obstetra en un parto en casa

El obstetra es el que aporta en este momento su saber médico y técnico así como también sus dones de equilibrio y paciencia.

El obstetra es el que aporta en este momento su saber médico y técnico así como también sus dones de equilibrio y paciencia. El ginecobstetra trabaja en equipo junto con la partera. Se podría decir que su trabajo consiste en entender la fisiología del parto para saber actuar oportunamente cuando se produce un desvío.

¿Cómo atiende el obstetra el parto en casa?

El obstetra llega al domicilio convocado por la futura mamá o, en la mayoría de las veces, por la partera que le indica que el trabajo de parto ya se encuentra avanzado.

El médico trae un instrumental mínimo para la atención, para suturar un desgarro, si se produce, hacer una episiotomía si hay que hacerla, un aparato pequeño de monitorización electrónica portátil, tubos de oxígeno. El resto de los materiales necesarios ya están en la casa, comprados por los mismos padres por indicación del médico.

El médico que asiste a un parto en casa está atento a toda posible complicación mientras acompaña a la mujer desde otro lugar de contención, que implica un compromiso emocional y serio.

Aquellas futuras mamás que eligen el parto en casa señalan que su elección no busca negar los avances de la tecnología sino su uso indiscriminado. Quieren que las asista un médico, pero uno que acepte y acompañe sus elecciones para el parto.

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Insomnio y cansancio durante el post parto

Cuando el bebé está en casa, tus momentos de descanso dependen de su sueño. Incluso, es común que no logres dormir cuando tengas la oportunidad de hacerlo. Por suerte, se trata de una etapa que lograrás superar siguiendo algunos sencillos consejos.

  • Descansar no siempre implica dormir: si tu bebé está durmiendo y no tienes sueño, puedes aprovechar ese momento para hacer algo que te gratifique. Leer algo ameno, escuchar música o hacer ejercicios suaves puede resultar reparador. Prueba mantener una respiración lenta durante algunos minutos para reponer energía y relajarte.
  • Buena alimentación: el cansancio suele crispar los nervios; por eso, ayúdate con una buena dieta y evita las comidas pesadas, las bebidas colas y el café. Prueba infusiones alternativas de tilo o valeriana. También ten presente que no es momento para obsesionarse con dietas para bajar de peso.
  • Pasea a tu bebé: si tu pediatra lo permite, y no hace mucho frío o calor, puedes llevar a tu bebé de paseo en el cochecito por tu barrio. Cuando caminas te ejercitas y recuperas energía.
  • Apoyo familiar: puedes aprovechar los fines de semana para lograr un descanso más profundo. Busca delegar los cuidados de tu bebé en tu marido o en los abuelos. Cambiar los pañales o dar el biberón puede ser de gran ayuda para revertir parte del agotamiento que acumulas en la semana. Además, es importante que la familia esté atenta para advertir cualquier signo de depresión post parto, típico de este período.

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