¿Cómo practicar meditación para embarazadas?

Ahora que estás embarazada, vale la pena que consideres practicar la meditación, incluso así no lo hayas hecho antes. Además de los numerosos beneficios que trae para la tu

Ahora es que vale la pena que consideres practicar la meditación para embarazadas, incluso así no lo hayas hecho antes. Además de los numerosos beneficios que trae para la tu  salud y la de tu bebé, ésta práctica no tiene efectos secundarios o resultados negativos durante el embarazo. Como dicen por ahí, “no pierdes nada con intentar”.

El tiempo para la meditación

Destina tiempo para meditar. En nuestras ocupadas vidas siempre hay algo que hacer, una llamada o un plazo que cumplir, dar prioridad a la meditación y a los demás aspectos del autocuidado, es vital para obtener la mayor cantidad  de beneficios posible.

Uno de los muchos beneficios de la meditación durante el embarazo es que no necesitas ser una experta. En un mundo competitivo, todos podemos ser culpables de evitar situaciones en las que podemos no sentirnos perfectos. Sin embargo, en la meditación nadie juzgará tu rendimiento.

Beneficios de la meditación durante el embarazo para los bebés

Existen muchas afirmaciones sobre los efectos positivos que tiene la meditación durante el embarazo para los bebés. Sin embargo, todavía no hay evidencia científica que validen muchos de ellos.
Ten la mente abierta respecto a declaraciones que informan sobre la disminución de anomalías y complicaciones en el nacimiento por causa de la meditación durante el embarazo. Generalmente existe una razón detrás de la afirmación “demasiado bueno para ser verdad”.
Tu bebé se beneficiará de tu tranquilidad. Las hormonas maternas del estrés cruzan la barrera placentaria y aunque por lo general no hay efectos nocivos,  a menos que los niveles sean consistentemente altos, hay beneficios mutuos derivados de la meditación durante el embarazo.
La conexión emocional y el vínculo se pueden mejorar a través de la meditación durante el embarazo. Encontrar tiempo solo para sentarte, reflexionar, concentrarte y conectarte con tu bebé en un día ajetreado, sin duda te traerá alegría.

Meditación durante el segundo trimestre de embarazo

Este es el momento de brillar para muchas mujeres embarazada. Los días de náuseas y agotamiento han pasado y es probable que te sientas mucho más positiva.
Utiliza este tiempo para visualizar el crecimiento de tu bebé, su aumento de peso y sus movimientos. Imagina su rostro, imagina su experiencia en el mundo acuoso, coloca tus manos sobre tu barriga y trata sentir sus extremidades, habla tranquilamente con tu bebé o simplemente envíale pequeños mensajes mentales.
Este es el trimestre en el cual, por primera vez, sentirás a tu bebé en movimiento. Para las mujeres que ya han tenido un bebé, esto ocurrirá alrededor de la semana 15 y para las primerizas esto puede suceder cerca  de la semana 18. Para obtener más detalles sobre el segundo trimestre de embarazo, consulta aquí.

Consejos para la realizar meditación para embarazadas

Encuentra una posición, sentada o acostada, que sea cómoda para ti. Primero, asegúrate de ir al baño y de beber de agua, no hay nada como el malestar físico para entorpecer una sesión de meditación.
Desconecta  tu teléfono y pon tu celular en silencio. Este es un momento únicamente para ti  y tu bebé, el resto del mundo tendrá que prescindir de ti durante la siguiente media hora.
Trata de destinar este tiempo a la misma hora de cada día. Esto  te ayudará a mantener un patrón regular y evitará que otras tareas se involucren y se apoderen de tu espacio.
Encuentra un lugar tranquilo y libre de distracciones. Establece una zona de descanso o un lugar en donde te puedas acostar y estar muy cómoda. Recuerda, el objetivo de la meditación no es dormir, sino llegar a un estado de relajación profunda y paz.
Asegúrate de que la habitación que elijas esté bien ventilada y esté a una temperatura agradable, es poco probable que alcances todos los beneficios si estás temblando o sudando.
Prueba diferentes posturas estando acostada o sentada, encontrarás que algunas posiciones son mejores que otras, dependiendo de la etapa de tu embarazo y tus síntomas.
Asegúrate de que tu lugar de meditación esté lejos de distracciones como la televisión, la radio, computadoras y teléfonos. Esto es muy importante para no ser interrumpida.
Sé paciente cuando estés aprendiendo a meditar. Como cualquier cosa nueva, acostumbrarse, puede tomar algunas semanas.
No te esfuerces en tratar de alejar todos los pensamientos de tu mente, si vuelven, déjalos entrar en tu conciencia y déjalos salir con la misma facilidad. Divagar sobre las preocupaciones, sólo creará más tensión y estrés.
No sientas que debes explicarle a tu familia y amigos. Algunas personas son receptivas frente a la meditación y otras la ven como un sueño hippie, “a los que les importas, no necesitan explicación y a los que no, no importan”, así que haz lo que  creas correcto para ti y tu bebé.
Considera meditar con una amiga o tal vez otra madre embarazada. Podrían buscar un tutor de meditación o un médico para que las guíe y dividir el costo.
Sentir que estás en un estado de relajación puede tomar un tiempo así que no te estreses, la práctica hace al maestro, ¡apégate a ello!
Es posible que cuando estés meditando, sientas que tu bebé se mueve. En un día agitado, ésta puede ser la primera vez en la que seas realmente consciente de los movimientos de tu bebé, coloca tu mano sobre tu estómago y trata de sentir la conexión entre tu cerebro, tu mano y tu bebé.
Cierra los ojos durante tus sesiones de meditación, esto ayudará a bloquear cualquier estímulo externo y minimizar las distracciones.
Considera descargar aplicaciones de yoga  o comprar algunos CD o DVD, ponte tus audífonos y sigue las instrucciones.
Evita meditar después de una gran comida, es probable que caigas dormida. De  igual manera, evita la meditar cuando estés demasiado cansada, tengas hambre o sed o estés distraída por algo urgente.

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Vitaminas y suplementos durante el embarazo

Cuando Caryn estaba embarazada de cinco meses, su médico le dijo que tenía una deficiencia de yodo y al principio no se preocupó demasiado. Ella había

Cuando Caryn estaba embarazada de cinco meses, su médico le dijo que tenía una deficiencia de yodo y al principio no se preocupó demasiado. Ella había trabajado duro para mantenerse en forma y estar saludable durante su embarazo y estaba tomando algunos suplementos. ¿Cómo podría haber sucedido esto? Las pruebas habían demostrado que ella era una persona con deficiencia moderada de yodo, así como el 50% de las mujeres embarazadas de Australia. ¿Por qué esta deficiencia debe causar  preocupación? ¿Y cómo se puede tratar?

Durante el embarazo, los requerimientos de hormona tiroidea aumentan en un 50% respecto a los niveles habituales. La falta de yodo durante el embarazo puede tener un impacto significativo en el desarrollo cerebral de los bebés, tanto en el útero como después de nacer. Además, los niños pequeños pueden experimentar problemas de desarrollo y aprendizaje cuando existen deficiencias de yodo. Si la deficiencia es severa, el niño puede presentar una condición conocida como trastorno por deficiencia de yodo (IDD). Este trastorno es la causa más común de retraso mental previsible y daño cerebral en el mundo. Sin embargo, una vez que el daño aparece, es irreversible.

El yodo es utilizado por la glándula tiroides para hacer la hormona tiroidea, una de las hormonas que impulsa nuestro metabolismo. Sin el yodo necesario, la madre o el bebé no producen suficiente hormona tiroidea para mantener cubiertas las necesidades del cerebro. Si en el embarazo temprano se desarrolla hipotiroidismo, es decir, insuficiencia tiroidea, existe un alto riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro y daño neurológico sobre el feto.

El profesor Eastman, endocrinólogo de la Universidad de Sydney y asesor médico de la Fundación de la Tiroides dice: "Las mujeres embarazadas en Australia están ingiriendo la mitad del yodo diario necesario. Eso me alarma, porque hay un potencial muy grave de efectos adversos y daño cerebral en la próxima generación de niños nacidos en este país. En poblaciones donde la deficiencia de yodo es severa, las puntuaciones del coeficiente intelectual (CI) de los niños se reducen entre 10 y 15 puntos, la audición se ve afectada y hay una tendencia marcada en el aumento del trastorno del déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Es bastante grave que al menos la mitad de los bebés que nacen en este país corren el riesgo de sufrir algún tipo de deterioro intelectual como consecuencia de la deficiencia materna de yodo”.

Dada la preocupante naturaleza de las estadísticas, que indican que el 50% de las mujeres embarazadas en Australia tienen una deficiencia de yodo, las mujeres deben ser muy proactivas y asegurarse de que están ingiriendo suficiente yodo.

Entonces, ¿cómo pueden las mujeres prevenir esta condición? En primer lugar, la dieta por sí sola no es suficiente, tendrías que comer grandes cantidades de alimentos para lograr el cometido. Se necesita una cantidad adicional de entre 100 y 200 ug de yodo al día durante el embarazo. Los estándares alimenticios de Australia y Nueva Zelanda (FSANZ) han instaurado uso obligatorio de sal yodada en la fabricación del pan como medida para ayudar a aumentar los niveles de yodo en los alimentos. No obstante, esta fortificación ha sido insuficiente.

Tú puedes:

  • beber entre 0.5 y 1 litro de leche al día
  • Utilizar sal yodada que es diferente de la sal marina. Debes comprobar que estás comprando sal yodada ya que la sal del mar es una fuente insuficiente de yodo
  • Comer alimentos ricos en yodo como mariscos y algas marinas
  • Lo más útil que puedes hacer es tomar suplementos de yodo como parte de tus multivitamínicos. La mayoría contiene entre 50 y 150 ug de yodo y necesitas entre 100 y  200 ug de yodo al día. Sin embargo, es vital que tengas cuidado con los suplementos  y te asegures de la cantidad de yodo que contienen.

Cuando Caryn revisó sus multivitamínicos descubrió que estaba tomando un suplemento que no tenía yodo, inmediatamente lo cambió por uno que si lo tuviera e hizo algunos pequeños cambios en su dieta con el fin de incorporar más yodo. Para Caryn proteger el desarrollo del cerebro de su bebé era vital y con el poco conocimiento que tenía sobre el tema, encontró las herramientas para hacerlo eficaz.

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