El desarrollo y los hitos del bebé: Primeras palabras

 

 

 

Aunque los padres están impacientes por escuchar las primeras palabras de su bebé, los psicólogos dicen que las palabras no son la única indicación del desarrollo del lenguaje.

Aquí hay cuatro señales de que tu bebé podría estar hablando en poco tiempo:

1. Primeras palabras famosas

Cuando los bebés tienen alrededor de 10 meses de edad, de repente pueden pronunciar sus primeras palabras reconocibles. La mayoría de las veces, las primeras palabras son "Da-da" y "Ma-ma". Estas expresiones son realmente abreviaturas de palabras. "aba" es la forma de decir agua y "ma" es para decir más. Por el momento, sonidos simples como estos son todo lo que un bebé puede manejar y son lo suficientemente evidentes como para que los padres puedan entenderlos.

2. Tu bebé entiende lo que dices.

Una señal muy importante de que tu bebé está aprendiendo a hablar es que él o ella entiende cada vez más lo que tu dices. Ahora entienden palabras tales como mamá, papá, bebé, juguete, jugo, sí y no. En este momento, tu bebé también podrá entender los nombres de los miembros de la familia y de las mascotas.

3. Despedirse

Por primera vez, tu bebé será capaz de seguir una instrucción sencilla, como "di adiós", "Trae el juguete”, "No hagas eso" o "dame un beso". Esto demuestra que tu bebé no solo ha aprendido palabras separadas y sus significados, sino que ahora puede entender una idea completa. Este es un hito importante en el desarrollo del lenguaje y es una señal de que tu bebé estará hablando antes de lo que te imaginas.

4. Balbuceo

Un bebé también puede comenzar a hacer lo que los psicólogos llaman "balbuceo" o "pseudo" conversaciones. Tu bebé hará como si estuviera teniendo conversaciones, imitando los patrones de habla de un adulto, las expresiones faciales y el tono de voz. Este balbuceo es otra señal segura de que tu bebé se está preparando para hablar. ¡Sigue conversando con el!

Sigue hablando con tu bebé como si estuvieras teniendo una conversación normal, Repite los nombres de algunos objetos o de algunos familiares y describe lo que estás haciendo.  Un evento importante en las vidas de los bebés y de los padres está a punto de ocurrir, pronto tu bebé dirá sus primeras palabras.

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Dejando el chupo

Unas fotos recientes de Suri Cruise de cinco años de edad chupando su chupo ha causado diferentes noticias alrededor del mundo. Si bien muchas personas se oponen al uso de ellos, no se puede negar que es una bendición para muchos padres. Aparte de ser fáciles de reemplazar si se pierden o se dañan, son una excelente forma para ayudar a que el bebé se tranquilice.

Pero, ¿cuándo debes abandonar el chupo? Y lo más importante, ¿cómo puedes hacerlo de una manera que minimice el estrés para ti y tu pequeño?

¿Cuándo debería quitarle el chupo?

Cuando tu bebé es pequeño, sólo debería usar el chupo para calmarse, pero cuando tiene alrededor de cuatro o cinco meses esto suele cambiar por lo que expertos en el sueño sugieren que es un buen momento para abandonarlo.

Sin embargo, si lo dejas seguir usándolo, la sugerencia es que debe ser eliminado en torno a los dos años de edad. Para Natalie, madre de James (dos años de edad), esto se convirtió en una necesidad. James se despertaba varias veces por la noche y se angustiaba cuando no podía encontrar su chupo. Como resultado Natalie interrumpía su sueño regularmente ya que tenía que entrar y encontrar su chupo con el fin de que se volviera a dormir.

Además, un estudio de la Universidad de Washington indicó que el uso del chupo durante demasiado tiempo puede aumentar las posibilidades de que los niños desarrollen trastornos del habla. Un hallazgo clave fue que los niños que usaban chupo o se chupaban los dedos después de los tres años eran tres veces más propensos a tener un trastorno del habla. Así que, si tu bebé usa chupo, es muy importante limitar su uso y nunca usarlo como un medio para mantener al bebé callado.

El uso a largo plazo también puede afectar los músculos de la boca, haciendo que la lengua se mueva hacia delante contra los dientes y afecte su posición y generando problemas potenciales en el habla de tu hijo.

Consejos para abandonar el chupo

Cuando tomas la decisión de deshacerte del chupo, necesitas establecer algunas pautas para hacerlo.

En primer lugar, es útil limitar dónde y cuándo tu hijo puede usar el chupo. Idealmente, sólo debe ser a la hora de acostarse.

Es más fácil separarlos del chupo cuando son capaces de comunicarse verbalmente contigo. De esa manera puedes explicarle por qué ya no lo necesitan. Dile qué ya es un niño o niña grande y que no necesita usarlo. Una sugerencia popular, es hacer que sea menos atractivo para ellos haciendo un agujero en la parte superior del mismo, esto reduce su capacidad para chupar y lo vuelve menos agradable para ellos. Para muchos niños una vez que el chupo está "roto" perderán su interés en él.

Si es posible, establece una fecha junto con tu hijo para dejarlo y elijan un beneficiario adecuado que puede ser el hada de los dientes, Santa o el conejito de Pascua. A veces incluso tu dentista puede tener un lugar para dar de baja los chupos. Pídele a tu hijo que te lo ayude a envolver para poderlo regalar, esto les ayudará a entender mejor lo que está sucediendo.

Es importante permanecer firme una vez que haya dejado el chupo. Las tácticas de distracción son las mejores en momentos como éste y es posible que necesites encontrar un edredón, una manta suave o un juguete para darle a cambio del chupo.

Debes prepararte para ser muy paciente y apoyar a tu hijo durante la transición, pero debes dejar claro que el chupo ya no estará disponible. El chupo es una fuente de comodidad para un niño pequeño, así que trata de no quitárselo en un momento en el que estén sucediendo otros eventos importantes como un cambio de casa o la llegada de un nuevo bebé.

La vida después del chupo

Natalie sufrió tres noches con un niño muy gruñón hasta que James aceptó que su chupo no iba a volver. Ella se aseguró de entrar cada noche y tranquilizarlo dándole palmaditas suaves y hablando en voz baja con el fin de hacerle saber que no estaba solo y ayudarle a reducir sus niveles de ansiedad. Desde entonces ha dormido toda la noche.

Aunque deshacerse del chupo requiere una atención cuidadosa es importante no devolverse en el proceso una vez que hayas decidido hacerlo.

Sin embargo, lo más importante es hacerlo en un momento que sea bueno para ti y tu bebé, eso hará que la transición sea mucho menos estresante para todos los involucrados.

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