La habitación del bebé

Pasaron los primeros meses de vida y decidieron que es hora de que el bebé tenga su propia habitación. Todo lo que tienen que tener en cuenta para que la decoración

La habitación de los niños es un espacio personal y allí pasarán varias horas al día.

La posibilidad de darle a tu bebé su propio dormitorio tiene dos ventajas principales:

  • Favorece la independencia del niño
  • Los padres recuperan su espacio.

Sin embargo, entre tantas opciones que hay para decorar espacios infantiles no debemos dejar de lado que la habitación será básicamente un lugar de descanso.

Por esta razón, lo ideal es que este ambiente sea:

  • Cálido
  • Estimulante
  • Seguro
  • Agradable
  • Funcional

Sobre los colores

La decoración y los colores influyen directamente en el sueño de los niños. Una mala elección puede derivar en pesadillas nocturnas, sobre todo entre los dos y los cinco años de edad. Lo mejor, entonces, es optar por tonos pasteles.

Sobre la iluminación

Se recomienda utilizar una iluminación indirecta y suave para que ayude a conciliar el sueño del bebé y que, a su vez, no altere al pequeño cuando se despierte o requiera atención durante la noche. Un punto importante en la elección de los artefactos de luz es la seguridad.

No está indicado el uso de las lámparas de pie ya que se transforman en puntos de sujeción para los primeros pasos de los bebés. En caso de usar veladores, deben estar lejos del alcance de los niños y con el cable oculto. Hay que prever que las lámparas fijas, tanto de los apliques de pared como las colgantes del techo, no puedan ser alcanzadas si el niño se pone de pie tanto en la cama o sobre una silla.

Sobre los muebles infantiles

Es bueno contar con un sillón o mecedora para los primeros meses, ya sea para descansar, dormir o alimentar al bebé.

Con respecto a la cuna, cuando el bebé ya tenga un año de edad no olviden controlar la altura de los barrotes, ya que, si le llega al abdomen, el niño podría caerse.

Rincón de juego

Para cuando crezcan, dentro del dormitorio infantil se puede destinar un espacio para el juego. Lo recomendable es que los juguetes no invadan toda la habitación.

Te puede interesar

Dejando el chupo

Unas fotos recientes de Suri Cruise de cinco años de edad chupando su chupo ha causado diferentes noticias alrededor del mundo. Si bien muchas personas se oponen al uso

Unas fotos recientes de Suri Cruise de cinco años de edad chupando su chupo ha causado diferentes noticias alrededor del mundo. Si bien muchas personas se oponen al uso de ellos, no se puede negar que es una bendición para muchos padres. Aparte de ser fáciles de reemplazar si se pierden o se dañan, son una excelente forma para ayudar a que el bebé se tranquilice.

Pero, ¿cuándo debes abandonar el chupo? Y lo más importante, ¿cómo puedes hacerlo de una manera que minimice el estrés para ti y tu pequeño?

¿Cuándo debería quitarle el chupo?

Cuando tu bebé es pequeño, sólo debería usar el chupo para calmarse, pero cuando tiene alrededor de cuatro o cinco meses esto suele cambiar por lo que expertos en el sueño sugieren que es un buen momento para abandonarlo.

Sin embargo, si lo dejas seguir usándolo, la sugerencia es que debe ser eliminado en torno a los dos años de edad. Para Natalie, madre de James (dos años de edad), esto se convirtió en una necesidad. James se despertaba varias veces por la noche y se angustiaba cuando no podía encontrar su chupo. Como resultado Natalie interrumpía su sueño regularmente ya que tenía que entrar y encontrar su chupo con el fin de que se volviera a dormir.

Además, un estudio de la Universidad de Washington indicó que el uso del chupo durante demasiado tiempo puede aumentar las posibilidades de que los niños desarrollen trastornos del habla. Un hallazgo clave fue que los niños que usaban chupo o se chupaban los dedos después de los tres años eran tres veces más propensos a tener un trastorno del habla. Así que, si tu bebé usa chupo, es muy importante limitar su uso y nunca usarlo como un medio para mantener al bebé callado.

El uso a largo plazo también puede afectar los músculos de la boca, haciendo que la lengua se mueva hacia delante contra los dientes y afecte su posición y generando problemas potenciales en el habla de tu hijo.

Consejos para abandonar el chupo

Cuando tomas la decisión de deshacerte del chupo, necesitas establecer algunas pautas para hacerlo.

En primer lugar, es útil limitar dónde y cuándo tu hijo puede usar el chupo. Idealmente, sólo debe ser a la hora de acostarse.

Es más fácil separarlos del chupo cuando son capaces de comunicarse verbalmente contigo. De esa manera puedes explicarle por qué ya no lo necesitan. Dile qué ya es un niño o niña grande y que no necesita usarlo. Una sugerencia popular, es hacer que sea menos atractivo para ellos haciendo un agujero en la parte superior del mismo, esto reduce su capacidad para chupar y lo vuelve menos agradable para ellos. Para muchos niños una vez que el chupo está "roto" perderán su interés en él.

Si es posible, establece una fecha junto con tu hijo para dejarlo y elijan un beneficiario adecuado que puede ser el hada de los dientes, Santa o el conejito de Pascua. A veces incluso tu dentista puede tener un lugar para dar de baja los chupos. Pídele a tu hijo que te lo ayude a envolver para poderlo regalar, esto les ayudará a entender mejor lo que está sucediendo.

Es importante permanecer firme una vez que haya dejado el chupo. Las tácticas de distracción son las mejores en momentos como éste y es posible que necesites encontrar un edredón, una manta suave o un juguete para darle a cambio del chupo.

Debes prepararte para ser muy paciente y apoyar a tu hijo durante la transición, pero debes dejar claro que el chupo ya no estará disponible. El chupo es una fuente de comodidad para un niño pequeño, así que trata de no quitárselo en un momento en el que estén sucediendo otros eventos importantes como un cambio de casa o la llegada de un nuevo bebé.

La vida después del chupo

Natalie sufrió tres noches con un niño muy gruñón hasta que James aceptó que su chupo no iba a volver. Ella se aseguró de entrar cada noche y tranquilizarlo dándole palmaditas suaves y hablando en voz baja con el fin de hacerle saber que no estaba solo y ayudarle a reducir sus niveles de ansiedad. Desde entonces ha dormido toda la noche.

Aunque deshacerse del chupo requiere una atención cuidadosa es importante no devolverse en el proceso una vez que hayas decidido hacerlo.

Sin embargo, lo más importante es hacerlo en un momento que sea bueno para ti y tu bebé, eso hará que la transición sea mucho menos estresante para todos los involucrados.

Te puede interesar