La crianza de las niñas

La vieja rima infantil: "con azúcar y especias todo se puede, cintas y rizos, lo que ella quiere", resume bien algunos de los estereotipos asociados con las niñas.

La verdad es que hay muchas diferencias en la educación de las niñas y los niños, vienen programados de manera diferente, tanto física como emocionalmente. Es por esto que a veces se necesitan diferentes estrategias para apoyar su desarrollo social, emocional y físico. Sin embargo, como lo dice la neurocientífica Lise Elliot en su libro “cerebro rosa, cerebro azul”, "las diferencias entre niños y niñas no son tan definidas como muchos padres creen. Sí, hay diferencias innatas, pero debemos ser conscientes de cómo se desarrollan por causa de nuestra crianza".

Durante los primeros años de la crianza de niñas y niños hay muy pocas diferencias obvias entre ellos, además del hecho de que pueden llevar ropa diferente. Debido a esto, es útil para los padres animar a sus niñas a participar en actividades que pueden ser vistas como del sexo opuesto ya que es una excelente forma para hacerlas sentir valoradas e iguales en actividades que han sido históricamente dominadas por hombres. Como dice Elliot: "Las chicas también pueden hacer cosas en estos días".

Las niñas deben ser alentadas a participar en actividades que han sido catalogadas para los hombres como, como patear una pelota o ayudar con las tareas afuera de la casa. Los padres deben trabajar para contrarrestar los estereotipos de género, asegurando que sus hijas no se sientan limitadas sobre lo que pueden lograr. Este estímulo debería comenzar a temprana edad.

Linda, una madre de tres hijos está de acuerdo. En cada oportunidad que se le presenta, anima a sus dos hijas a salir a patear un balón con su hermano: "Para ellas no solo es importante salir a jugar, sino también participar en diferentes actividades. Quiero que mis hijas sepan que pueden lograr todo lo que se propongan.

Las niñas suelen empezar a hablar más pronto que los niños y este es un buen momento para que aprendan a articular sus sentimientos. Esto no tiene que ser complicado, solo se trata de enseñarles a reconocer sentimientos y decir cosas como: "Estoy triste" o "Soy feliz" ya que les ayudará a decir y comprender lo que sienten. De forma similar trata de no ignorar esos sentimientos, reconoce su tristeza y luego proporcionarle una fuente alternativa de distracción: "Sé que estás triste porque no puedes comer un aperitivo, pero es que vamos a cenar muy pronto, ¿qué tal si me ayudas a buscar unas cucharas? ". Normalmente, los padres están más inclinados a apoyar y reconocer los sentimientos y emociones de las niñas que las de los niños, sin embargo, es importante que los valides a ambos por igual.

También está claro que las niñas tienden a disfrutar de juegos creativos y estructurados durante períodos más largos que los niños. Además de animarlas en las actividades habituales como dibujar y colorear, es útil motivarlas a desarrollar sus habilidades motrices (gruesas y finas) con actividades que involucren lanzar y recoger una pelota o hacer mosaicos pegando sobre alguna superficie algunos objetos pequeños.

Para Linda, una caja de vestir y una mesa de artesanía pequeña en la esquina de la sala significa que sus hijas pasarán muchas horas felizmente ocupadas. También anima a tu hijo a unirse a todo y trabajar juntos seleccionando y pegando cosas para crear pequeñas obras de arte para pegar en la nevera. "No quiero que mis hijos piensen que no pueden hacer lo que les gusta, como disfrazarse. Tessa se viste a menudo como bombero y Toby se viste como bailarina de ballet y creo que es genial. Además, es importante incentivar su individualidad y su personalidad"

La antropóloga Meredith F Small afirma: "Nuestros esfuerzos como padres deben dirigirse a los talentos y deseos individuales de nuestros hijos, esforzándonos por dejarlos convertirse en quienes quieren ser y no debemos sobrevalorar la importancia de los modelos en su desarrollo". Como padres, necesitamos reconocer las diferencias innatas entre criar a los niños y las niñas y trabajar para no quedarnos con los típicos roles de género. En su lugar, debemos alentarlos a alcanzar lo que deseen y este apoyo debe comenzar en los primeros años para permitir que las niñas vean más allá de los estereotipos de género.

Este artículo fue escrito por Sarah Pietzak, escritora, blogger y madré de 3 pequeños y ruidosos niños.

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Reflujo gastroesofágico en bebés

Hoy les contaré todo lo referente al reflujo en los bebés, motivo muy frecuente de consulta al pediatra, aunque de resolución espontánea en la gran mayoría de bebés.

El reflujo gastroesofágico (RGE) en los bebés puede ser fisiológico(o sea normal) o patológico, caso en el cual se deben realizar pruebas, recetar medicación y en algunos casos incluso realizar cirugía, aunque es poco frecuente en los bebés.

¿Qué es el reflujo?

Es cuando el contenido gástrico (leche o alimentos) retorna del estómago hacia el esófago y es expulsado ya sea por vómitos (expulsión vigorosa del contenido gástrico)  o regurgitación (cuando la leche es expulsada suavemente por la comisura labial), llamada también agrieras o agruras en algunos países.

¿Porqué se produce el reflujo en bebés?

Se produce cuando el esfínter esofágico inferior (que es el músculo entre el esófago y el estómago) no se cierra adecuadamente, generalmente por inmadurez propia de la corta edad del bebé, y al no "cerrar bien " permite que la leche retorne al esófago y sea expulsada.

 

¿Cuáles son los principales síntomas de reflujo en bebés?

  • Vómitos o regurgitaciones frecuentes.
  • Irritabilidad, sobre todo después de comer.
  • Dificultad para dormir bien.
  • Cólicos más intensos y prolongados en tiempo (hasta 3 horas).
  • Tos, sensación de ahogo, problemas respiratorios frecuentes junto con sibilancias.
  • Rechazo a la comida.
  • Pérdida de peso o problemas para ganarlo.
  • Arquear pronunciadamente la espalda tirando la cabeza hacia atrás cuando está comiendo o justo después.

¿Qué tan común es el reflujo en los bebés?

El RGE es muy común en los bebés. Tiene su pico máximo entre el primer y el cuarto mes de edad, pero tiende a resolverse aproximadamente a los seis meses, cuando el bebé inicia sus primeras papillas, su postura se vuelve más erguida y domina mejor su tronco. Pero en algunos niños, el reflujo puede perdurar hasta los 18 a 24 meses de edad.

 

¿Cuál es el tratamiento del reflujo?

Normalmente las mamás y papás acuden con preocupación porque sus bebes botan la leche. Como pediatra lo primero que hago es calmarlos y explicarles que si sus hijos vomitan o regurgitan pero suben de peso y talla de manera normal, si son bebés felices e incluso después de vomitar quieren seguir tomando leche, pueden estar tranquilos, a un bebé así lo denominamos como " el vomitador feliz" donde lo único que debemos hacer es esperar a que el esfínter madure con la edad y los vomitos se detengan. Pero si por el contrario, un bebé con reflujo no gana peso o incluso lo pierde, si es muy irritable, si presenta arqueamiento de la espalda durante o después de comer, si rechaza la leche o presenta cuadros de sibilancias (silbido en el pecho) frecuentes, se debe poner en tratamiento terapéutico cuanto antes.

 

¿Medicamentos para el reflujo en bebés?

Para el reflujo se recomiendan desde fórmulas espesadas (aún en discusión), pasando por adoptar ciertas posturas, - y en este punto quiero recalcar que los bebés antes de los seis meses siempre deben dormir boca arriba para disminuir la posibilidad de muerte súbita- también se emplea medicación como inhibidores de la bomba de protones (IBP) siendo el Omeprazol el más usado en los bebés, que actúa reduciendo la cantidad de ácido del estómago. También están los bloqueadores H2 como la Ranitidina que bloquean la producción de ácido; los procinéticos como la domperidona que ayudan a mejorar la tonicidad del esfínter esofágico para que el contenido estomacal sea vaciado con más rapidez. Y finalmente, si se han agotado todos los tratamientos médicos y el bebé aún no gana peso ni talla, además de otras complicaciones, se opta por un procedimiento quirúrgico llamado fundoplicatura.

Algunas recomendaciones para evitar o disminuir el reflujo:

  • Evitar alimentar al bebé con grandes cantidades y hacerlo en porciones más pequeñas y más frecuentes.
  • Hacer eructar al bebe después de alimentarlo.
  • Mantener al bebé en posición vertical al menos 30 minutos después de alimentarlo.
  • Consultar con el pediatra si es recomendable espesar la leche con algún cereal o cambiar a una fórmula antireflujo.

Tambien te puede interesar: ¿Cómo alimentar a un bebé con reflujo?

Mi recomendación es que siempre que un bebé vomite con cierta frecuencia hay que consultar con el pediatra, ya que aunque en la mayoría de casos el reflujo en bebés será pasajero y mejorará conforme crezca e inicie sus primeras papillas, en algunos bebés será necesario investigar otras enfermedades subyacentes y quizás remitirlo a un gastroenterólogo pediatra.

Dr. Fernando Sumalavia González

Pediatra

 

 

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